Finanzas personales

¿Tienes buena salud financiera?

Cuando podemos pagar nuestras necesidades básicas, los gastos diarios, las facturas mensuales y tenemos un dinero ahorrado para emergencias, estamos tranquilos.

Además, si podemos planificar el pago futuro de la educación de nuestros hijos o nuestro retiro, e incluso permitirnos algunos lujos, nuestra sensación de bienestar aumenta.

Sin embargo, por muchos motivos, nuestras finanzas no siempre van como quisiéramos, generándonos mucho estrés. Así, es muy difícil estar tranquilos, cuando nos acercamos a fin de mes y la quincena no nos alcanza.

Se nos presenta una calamidad que ha afectado nuestras finanzas, o no hemos podido pagar el colegio de nuestros hijos.

Dificultades financieras que nos mantienen ronroneando los problemas, nos quitan el sueño y nos hacen sentir cansados, con un bajo estado de ánimo.

Preocupación que limita nuestra capacidad de ver más allá del problema, para ampliar nuestro espectro y encontrar una solución.

Manteniendo hábitos financieros que, por ejemplo, nos llevan a gastar más de lo que ganamos, en cosas que no necesitamos, para mantener un estilo de vida que no nos podemos permitir.

Lo que tiene como resultado, que no podamos cumplir con nuestras obligaciones. Por lo cual, identificar la fuente de nuestro estrés, permite tener mayor lucidez sobre lo que debemos hacer:

Descubre a dónde se va tu dinero 

Empieza por recolectar todas las facturas y lleva un récord de todos los gastos.  Para saber cuánto y en qué gastas, y si estos gastos son en realidad necesarios.

Lo que te permite tomar decisiones respecto a dónde puedes hacer recortes.  Con estos datos, redirige parte de tu dinero a cubrir las obligaciones más apremiantes.

Elabora un presupuesto

Un presupuesto es una herramienta poderosa para tomar el control de tu dinero y tener consciencia de tus finanzas.  Te ayuda a evitar gastar más de lo que ganas y te da una visión a largo plazo para  ahorrar para tus metas futuras.

Teniendo certeza de cuál es tu ingreso neto, que no es más que la cantidad de dinero que llevas a casa todos los meses, después de deducciones e impuestos.

Para luego, tomar el registro de gastos que ya tienes y elaborar tu presupuesto.  Herramienta que te servirá para tomar decisiones, hacer un plan, ceñirtte a él y actuar.

Monitoreando además el progreso de tus acciones para realizar ajustes cuando sea necesario.

Ahorra

Cuando sabes con exactitud el monto de dinero neto que ganas y que gastas y puedes diferenciar un deseo, de una necesidad. Tomando las decisiones y actuándo para destinar recursos a esas obligaciones que te quitan el sueño. ¡Estás mejorando tu salud financiera!

Pudiendo destinar parte del ingreso al ahorro, priorizando un fondo de emergencias que, te permitirá disfrutar de una mayor tranquilidad.

Destinando también recursos a tus grandes metas, sin que tu dinero se diluya en cosas superfluas y por el contrario garantizando que vaya a lo que en realidad te importa e impacta de forma positiva tu vida.


 “El momento en que aceptas la responsabilidad de todo en tu vida, es el momento en que ganas el poder de cambiar cualquier cosa en tu vida”

Hal Elrod